6 preguntas a Mariana Padilla.

Mariana es una maquillista que llegó a París por amor a Francia. Dejó a su país y a su familia para seguir su pasión por el arte.

Ha vivido lejos de su país la mayor parte de su vida, luchando por darse a conocer, adaptándose a la cultura y siempre dando lo mejor de ella.

Trabaja con Salma Hayek, imparte clases en la academia Internacional Makeup Forever lo cual le trae un enorme placer el poder compartir su conocimiento con los demás artistas.

 

¿Qué te trajo a París?

El descubrir una nueva etapa en mi vida en donde inició mi crecimiento personal y sobre todo profesional. Nuevos retos, madurar, enfrentarme a una vida de “adulto” con obligaciones y responsabilidades.

¿Hacia dónde vas o a dónde quieres llegar?

Quiero seguir creciendo y aprendiendo de todo lo que me rodea. Hay mucha competencia en este medio, nuevos talentos van y vienen pero hay que seguir adelante e ir tocando varias puertas. Seguiré compartiendo mis conocimientos como maestra en la escuela de maquillaje International Makeup Forever así como maquillando: en televisión, publicidad, sesiones de foto, etc. Me encantaría retomar el cine pero son varios meses de filmación y casi siempre éstos son fuera de París, lo que significa ausentarte de casa por mucho tiempo, pero si me llega una propuesta ¿Por qué no?

¿Cuál ha sido la más grande dificultad que has encontrado viviendo en París?

Dejar mi país, principalmente a mi familia y amigos, me costó mucho…aunque ya había pasado 5 años fuera de México : 3 en Canadá y 2 en Francia. Sabía que mi boleto de regreso me estaba esperando, en esta ocasión no había regreso programado, al menos no por algún tiempo.
La vida en París puede ser divina así como muy cruda, principalmente por la falta de sol y una que otra diferencia cultural. Vengo de un país en donde los planes se hacen 5 minutos antes y los amigos llegan a casa avisando que están afuera: “Ábreme, vine a saludarte”. En París tienes que organizar con mucho tiempo de anticipación y si no eres invitado a casa de alguien, ni pierdas tu tiempo en desplazarte. Pero con los años te vas a acostumbrando y entendiendo cómo los Parisinos piensan y actúan. Otra dificultad es el encontrar un lugar dónde vivir, es como encontrar una aguja en un pajar. Los espacios son pequeños y la demanda es enorme, muchos documentos requeridos pero bueno al final logras encontrar algo.
Por mi trabajo, tengo que desplazarme a diferentes locaciones y siempre cargando mi maleta con material. El no tener vehículo es un poco restrictivo porque tienes que buscar otras alternativas como: el metro (una pesadilla en horas pico) o taxi (suerte con el tráfico) pero bueno, no queda que aceptarlo y prever más tiempo.

¿Cuál es tu lugar para inspirarte en París?

El barrio de Montmartre, llegar al último escalón frente a la Basílica del Sagrado Corazón, ver esa hermosa vista es como sentir que llegas a la cima de una montaña. Si el cielo está despejado, podrás observar los edificios más emblemáticos de la ciudad. Me encanta tomar mi tiempo para pasearme por cada calle, sus originales boutiques, restaurantes y bares ; es como si te transportaras a otra época. Hay varias galerías y museos, siempre termino en la plaza de los artistas con una crepa en la mano y contemplando  a los pintores trabajar así como uno que otro artista tocando y cantando. Es como una tarjeta postal en mi mente con el colorido de sus fachadas.

¿De qué forma contribuye tu trabajo a la comunidad francesa?

Para un francés el ser mexicano es símbolo de exotismo, color, sabor y calor. Eso es exactamente lo que me suelen decir que transmito con mi personalidad y en mi trabajo siempre trato de dar lo mejor de mi, sin forzarme sino disfrutando de cada momento compartido con los demás. El escuchar comentarios tan lindos y positivos de mis alumnos me motiva a seguir enseñando con energía y buen humor. El venir de otro país con una cultura tan rica, con diferentes experiencias y conocimientos se les hace más interesante la clase. El hecho de hablar tres idiomas también me ha abierto varias puertas.

¿Qué consejo le das a las mexicanas que piensan venir o qué comienzan su vida profesional en Francia?

Llegar ya con una visa de trabajo porque es muy poco el trabajo que consigues sin tener que ser facturado o declarado. Empezar colaborando como asistente o gratuitamente, para ir haciendo tu book. Buscar escuelas de fotografía, cine, agencias y ofrecer tu trabajo. Estar consiente que al principio puede que tu paga no sea muy alta pero así irás adquiriendo conocimientos, experiencia e irás haciendo contactos. Siempre llega puntual a cualquier cita, eso hablará de tu profesionalismo. Crea tu perfil en diferentes redes social y comparte tu trabajo. Es una profesión que se va construyendo poco a poco, tienes que ser paciente y no perder la ilusión. Más que una profesión es una hermosa pasión…¡Cree en ti!
 
Photo by Katja Bartolec

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